-Historias Dark Hunter- Capitulo 2 Por Artemisa

sábado, mayo 28, 2011

Que diferente era todo y que parecido al mismo tiempo, sentada en el muro del puerto deportivo de Cartagena con sus yates y sus preciosos veleros recuerdo cuando hace más de 2000 años bullían en este mismo lugar los guerreros cartagineses y los mercaderes haciendo sus transacciones.
Una de las primeras potencias marítimas del mundo y ahora un simple rinconcito olvidado de la geografía española.

Cuanto recordaba las luchas que había librado codo con codo, con sus compañeros en el ejercito contra los romanos, si miraba al horizonte, entre los dos faros todavía me acuerdo del desembarco del pueblo romano encabezado por Escipión que llevo mi preciosa ciudad a esta bajo su mano.

Ahí empezó mi desgracia, no solo vi morir a mi gente sino que el desgraciado de Antón me vendió como un cobarde a nuestros enemigos...

Mirándolo por el lado positivo tampoco vivía tan mal, seguía luchando contra un enemigo que desde mi punto de vista no era tan diferente. Matar romanos, matar daimons ¿Qué diferencia hay?.

Nada de esto pensé que pudiera ser verdad, ni siquiera me di cuenta que había muerto después de tantos días de tortura hasta que Artemisa se apareció ante mi...momento en el que pensé que venia a rematarme, sobre todo cuando le dije mi nombre, creo que ser igual de alta que ella y tener el mismo nombre no le sentó muy bien.


Volviendo al presente y escuchando el bullicio de los chavales de fiesta por los bares de la zona dejo atrás la nostalgia y llamo a DangerMel, los Dark Hunter no podemos estar mucho tiempo uno en presencia de otro porque se debilitan nuestros poderes pero gracias a dios por las nuevas tecnologías... Menos mal que tenemos los móviles e Internet, si no fuese por el Foro Dark Hunter que Ash me deja administrar no se que seria de mi en esos días en los que no puedo pegar ojo.

Sigo con el móvil pegado a la oreja y DangerMel no contesta, un tono, dos, tres...
-Dime Artie ¿Qué te cuentas?...no espera, déjame adivinarlo, otra vez estas en el puerto imaginando que vuelves a llevar tus pieles, tu espada y que vives rodeada de tíos y de mugre "todo sea dicho"

-Muy graciosa Mel, tener amigos para esto (resoplido indignado) pues si otra vez en el puerto, es que últimamente no hay mucho movimiento daimon por aquí y tu, ¿que tal?

-Nada poca cosa, castrando rubiales por aquí por Barcelona.

-Compañera la mancha negra donde si los apuñalas hacen ¡¡¡puff!!! y se evaporan, la tienen en el pecho no en los huevos.

-¿Si? intentaré recordarlo la próxima vez.

-Si ya, seguro que si jajaja 

-Bueno Artie y tu que tal, ¿alguna visita del jefe últimamente?

-No se por que me preguntas eso, sabes que esta en Nueva Orleans y...el tonito de rin tintín sobra.

-A no se, como cada día se dicen mas cosas por el foro, tu deberías saberlo que pasas el día allí metida… y por cierto, si quieres que dejen de hablar te recomiendo que no te pongas esas firmas que te pones, si es que eres tu la que da pié a los cotilleos.

Un grupo de tíos, demasiado guapos para su bien se acercan por mi derecha observándolo todo a su paso. Mientras, sigo al teléfono con Mel hablando e intentando sacarme una confesión por escrito y firmada de si es o no verdad lo que se dice que he tenido con Ash.
Se confirma mi sospecha, son Daimons, mientras las tías babean a su alrededor y aumenta su libido a mi lo que me aumenta es la mala leche no solo porque sean unos desgraciados chupa-almas si no porque están mirando mi moto con una cara que no me gusta nada.

Mi preciosidad, una Yamaha R6 negra que tengo aparcada a unos metros de donde me encuentro, a distraído a estos idiotas de mi presencia, ni se han dado cuenta...imbéciles.

-Tócala y te arranco la cabeza rubiales.

-¿Como dices?-se me había olvidado que seguía con Mel al teléfono jeje

-A ti no es Mel, es a estos rubiales gilipollas que...

-¿Que se han acercado a la moto?, ok te dejo, otro día hablamos, chao.

Muy despacito me levanto guardándome el móvil en el bolsillo de mi pantalón de cuero negro mientras me acerco a ellos, su cara era todo un poema al verme.

-¿Que pasa chicos no me esperabais?, he de reconocer que para ser unos futuros montones de polvo tenéis buen gusto en lo que al mundo del motor se refiere.

Los cuatro se lanzaron a por mi antes incluso de que terminara la frase, saqué la espada retráctil de la cazadora de cuero justo cuando uno intentaba agarrarme del cuello, lo apuñalé en el pecho y estalló en esa nube de polvo brillante que parecía purpurina ¡Joder como odiaba a estos cabrones!, no solo tenia que molestarme en matarlos, encima tenia que ir por la calle con esos brillos encima, ¡Ni que estuviésemos en carnaval joder!

Uno me cogió del brazo y tiró hacia atrás desencajándome el hombro, que hijo de puta como dolía, me volví y le dí una patada en el pecho desintegrándolo al momento con mis botas de tacón de aguja (literalmente de aguja) Lizza me las hizo a medida la ultima vez que visité Nueva Orleans cuando fui a ver a Ash para... bueno, cuando fui a Nueva Orleans, dejémoslo así.

Los dos imbéciles que quedaban hicieron lo peor que podían haber hecho en su corta y apestosa existencia ¡Ir a por mi moto!...salí detrás de ellos como alma que lleva el diablo agarrándolos a los dos del pelo para darles la vuelta y encararlos.

-Mala elección chicos. Tócame a mi y mueres, toca mi moto y desearas estarlo.

Lance a uno por los aires mientras le retorcía al otro el cuello y le clavaba la espada en el pecho cuando desapareció me acerque al que quedaba tirado en el suelo, me escupió a los pies y me dijo…

-Eres una zorra Cazadora Oscura.

-No rubiales, estas equivocado, con Artemisa solo comparto el nombre- le clavé el tacón en la ingle y vi como se retorcía de dolor el muy cabrón antes de clavarle la espada en la mancha negra de su pecho.

-Vale, ahora entiendo a Mel y sus métodos de castración.

Me subí a la moto y a toda velocidad salí en busca de otra cosa con la que entretenerme esa noche, una pelea, un tío bueno, sinceramente me da lo mismo.

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