-Historias Dark Hunter- Capitulo 21 Por melo3m

martes, julio 05, 2011

-Paolo, maldita sea, ¡¡quieres traer algo de tecnología!! ¡Llevo demasiado tiempo incomunicada!- Melo se mesaba el cabello mientras paseaba por el comedor de su casa como un león enjaulado a la espera de su escudero.

Cuando aquel Daimon machacó su Iphone pisándolo “accidentalmente” Melo entró en cólera e hizo algo de lo que Dangermel se sentiría orgullosa. Le cortó su zona más “viril” (por llamarlo de alguna manera) y se la hizo comer antes de clavarle uno de sus sais en la mancha de su pecho.
Pero cuando llegó a casa y contempló cómo el sueldo que amablemente les entregaba Artemisa todos los meses, se encontraba en el mismo lugar que instantes antes había ocupado su querido Mac, casi se pasa las reglas Hunters por donde se pasaba la esponja todas las mañana y se presenta en su palacio a contarle los beneficios de las transferencias bancarias. Así que se encontraba completamente aislada del mundo, no podía contactar con ninguno de los hunters y su maldito escudero estaba demasiado ocupado buscando yo que se que cosas.

-Melo, ¿cuando tienes pensado presentarte en Nueva Orleans?- La cazadora se giró sobresaltada para ver a Acheron apoyado en una de las paredes de su apartamento

-Valla, T-Rex, ya decía yo que llevaba demasiado tiempo sin saber de ti. Creo que deberías aprender que si un teléfono no funciona, la solución más fácil es probar otro medio de contacto. ¿Te puedes hacer a la idea de cómo me he sentido sin tener contacto de ninguno de nuestros compañeros?

-Yo también te echaba de menos. Lo siento… ¿Qué le pasó a tu móvil?-dijo arqueando una ceja

-Daimons. Y tu querida “jefa suprema”-dijo enfatizando las comillas en el aire- arrojó su sueldo sobre mi Mac

-¡Ouch! Ya decía yo que llevabas demasiado sin aparecer- Acheron hizo un guiño teatral antes de recomponer su expresión siempre misteriosa- Te hago un resumen… Están todas en Nueva Orleans, y allí tiene toda la pinta que valla a liarse gorda. Algo traman los Daimons, y algunos no son moco de pavo, tienen mas fuerza de lo normal. Así que te necesito allí con los demás.

-Una cosa Ash-dijo Melo mordiéndose el labio en un gesto pensativo- ¿Estas seguro que es buena una congregación tan elevada de Hunters en Nueva Orleans y que el resto de localizaciones se queden tan desprotegidas? A lo mejor es lo que ellos buscan

-No me había parado a pensarlo, pero son órdenes de arriba. Correremos el riesgo

En ese momento el escudero cruzó la puerta del apartamento cargado con una enorme caja y una serie de bolsas de diferentes comercios en sus manos y apretadas contra su pecho. Mientras cerraba la puerta con el pie, una de las bolsas se precipitó al suelo desparramando todo su contenido.

-¡¡Como se te haya caído mi Iphone nuevo, juro que te corto las pelotas!!- gritó Melo llevada por su repentino ataque de histeria a la vez que Ash se llevaba la mano a los ojos mientras evitaba la risa que trataba de salir de su interior- ¡Ten escuderos para esto! Ash, deberíais ponerlos sobre una cuerda de circo y si son capaces de mantenerse mas de 10 minutos sin caer al vacío, entonces es cuando están preparados… Tanta prueba y tanta hostia…

-No ha pasado nada, Mel, solo era una bolsa de ropa. Además, traigo buenas noticias y una enorme bolsa de fresas de nata

-¡Dios! Te quiero, Paolo- la mirada de Melo pasó a ser la de una niña emocionada ante una montaña de regalos mientras Acheron negaba con la cabeza- Bueno, ¿lo has traído todo?

-Un Mac de sobremesa, uno portátil, un Ipad, dos Iphones y toda la ropa que me pediste. Además, Acheron me llamó por el tema de Nueva Orleans y ya tienes lista la casa allí, un ático en el Barrio Francés preparado para que no te achicharre el sol y completamente equipado como a ti te gusta. Tu querido lamborghini gallardo en el avión preparado para el viaje y tu Kawasaki Ninja a estas horas ya debería estar allí. Todos tus sais están limpios y relucientes, correctamente ordenados en su bolsa. ¡Ah! Lo olvidaba, el avión sale en 1 hora.-guiño un ojo a Acheron que le respondió con un asentimiento de cabeza

-Menos mal que cuando quieres haces las cosas como un rey-le dedicó una sonrisa

-Mel, nos vemos allí. Voy a seguir buscando algún hunter que no se haya enterado de la noticia. Y sobre todo, cuídate mucho-guiño un ojo antes de desaparecer como alma que lleva el diablo

En ese momento Paolo le pasó su nuevo móvil conectado con el aluvión de llamadas y mensajes que había perdido en todo el tiempo, muchas de Lau, que vigilaba la zona Alicantina y era la compañera más cercana de su situación, pero tambien del resto de chicas de la península, algunos correos y otros tantos mensajes interesándose por ella y su situación, y alguno que otro sugerente firmado por Kyrian.
Tras la partida de Acheron, por su mente se pasó un fugaz pensamiento: Artie. Era una de las pocas personas que sabía que ciertos rumores que corrían tenían su base verdadera, no solo por haberlo leído en la mente de ambos gracias a sus poderes, sino que gracias a su antigüedad como Dark Hunter, Artemisa había confiado en ella para sincerarse. Sin pensarlo más, descolgó el teléfono para comunicarse con ella:

-¿Diga?-su voz sonaba cansada y rasposa, como si hubiese estado durmiendo mucho tiempo o como si… Mierda

-¿Artie? ¿Qué pasa, cielo?

-¡Melo!-dijo con algo más de entusiasmo en la voz- Joder tía, lo ha vuelto a hacer-inspiró profundamente- ¿Dónde estas? ¿Por qué no has venido a Nueva Orleans? ¿Por qué no respondías a las llamadas y los correos?

-Es una historia muy larga, dejémoslo en que no tardaré en llegar. Y de haberlo sabido antes, le habría clavado uno de mis sais entre sus piernas a ese abuelo. Bueno nena, no te atiborres demasiado a chocolate y te aconsejo que te desfogues matando Daimons, que según me han contado allí vamos a tener mas entretenimiento del que hay por estas tierras.

Después de colgar el teléfono, mandó un whatsapp a su semi-tocaya hunter

“Danger, déjame algún Daimon al que cortarle las pelotas. Tengo algo muy gracioso que enseñarte”

Miró el teléfono con una mirada pícara, busco otro número en su agenda y puso el auricular en su oreja ante la mirada expectante de su escudero

-¿Kyrian? No hagas planes para esta madrugada-rió

Si algo la beneficiaba llevar tanto tiempo en el mundo, era que Artemisa se había compadecido de ella y su fuerza no menguaba tanto ante la presencia de otro cazador. Y aunque no la necesitase, el no estar agotada era algo que en ocasiones como esa, se le antojaba muy provechoso.

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