-Historias Dark Hunter- Capitulo 29 Por DangerMel

viernes, julio 08, 2011

Dangermel seguía inconsciente en medio de la puerta de Zarek, medio chamuscada, pero todavía no llegaba a estar muerte, porque gracias a los dioses apareció su salvador.

La llevó en brazos directamente hacia el interior de la casa y la tumbó en su cama.

-¡Mel!- gritó Zarek acercandose rápidamente hacía la posicion donde su salvador y ella se encontraban.- ¡Por todos los dioses! ¿No estará muerta?- preguntó alterado.
-No por ahora. Solo está inconsciente, pero su estado es grave, no te voy a mentir Z- susurró apesadumbrado.- Yo debo irme, pero contigo estará en buenas manos. Lo único que nos queda es que se vaya recuperando de las quemaduras.
-¡Ash espera! ¿Y si le doy mi sangre? ¿No se recuperará antes?- una sombra cruzó el rostro de Ash, como si el hecho de traspasar sangre a alguien, le pareciera del todo repulsivo.
-No serviría de nada, para lo único que serviría es para que ella dependiera de tí. Así que no te lo recomiendo si prefieres que vuestra especie de "relación"- dijo haciendo comillas en el aire- No llegue a los oídos de Artemisa.
-Gracias por salvarla Ash, pero...¿porque no te ha afectado el sol?

Ash se sacó sus inseparables gafas para quedarse mirando con sus ojos de aquel plateado tan extraño que te dejaba bastante aturdido.

-Lo sabes perfectamente, no hace falta que preguntes- ¡Genial! pensó Zarek ¡Ash y sus respuestas evasivas!- Pero tu también podrías haberlo intentado- murmuró y se marchó desapareciendo repentinamente y dejando a Zarek con dos palmos de narices.

Se acercó a la cama de Danger que seguía inmovil. Su cuerpo estaba todo cubierto de ampollas que eran el resultado de su exposición a la luz del sol, e incluso se podía percibir un ligero olor a pollo quemado.

Zarek optó por quitarlo sus prendas de cuero y dejarla en sosten y su tanga de encaje negro. ¡Por los dioses! no podía pensar con claridad teníandola así de expuesta, con su increible cuerpo que incitaba al pecado. Pero era observar sus quemaduras y ver lo inquieta que estaba y le entraba una angustía que jamás había sentido.

Lo primero que hizo fue llamar a Carson. El "veterinario" de los Were Hunters, para preguntarle si le podía aplicar algún tipo de unguento para ver si se recuperaba mejor y después de explicarle el aspecto que tenían sus quemaduras le recetó una pomada, pero claro, no podía salir a buscarla. Así que Dev, se tamizó directamente en casa del Hunter, y le dió la pomada.

-Madre del amor hermoso!- gimió al ver a Mel- Esta hecha una mierda...¡Por Zeus!- murmuró- Pero sigue estando buena- Zarek gruñó y el were se despidió rapidamente para largarse por donde había venido.

Zarek cubrió el cuerpo de Danger con la pomada. Suavemente pasando sus manos por cada rincón de su cuerpo. cubriendo todas sus qumaduras con uan dulzura que el jamás pensó que tenía.

Pasaron las horas y seguía sin moverse y sus quemaduras tampoco parecían cicatrizar.

Cojió su Iphone y llamó a Melo, ya que primero había intentado hablar con Artemisa, pero no sabía el motivo, no se lo había cogido.

-¿Zarek?- murmró Melo extrañada al oírlo.
-Hola Melo...esto...-el no era de muchas palabras. Solo le salían con Mel- Mel está aquí conmigo.
-Eso ya lo sé- sonrió.- Creo que eso lo saben todos ya.
-Si pero no es, eso... esta...-joder parecía que su parte del cerebro que daba órdenes para hablar, no funcionaba como debía- Está inconsciente por...
-¡QUE? ¿QUE HA PASADO?- gritó completamente alterada.
-Tranquila...-aunque ni el lo estaba así que eso no era una palabra muy acertada- Ha sido por el sol...Ha estado durante un rato expuesta. Ash la salvó de morir chamuscada.
-¿pero está bien? ¿Se está recuperando?- preguntó.
-La verdad es que por ahora no ha habido ningún cambio. Desde que llegó, ha estado inconsciente y Carson me recetó una pomada para las quemaduras, pero no estoy viendo ningún cambio en ella.
-¡Por los dioses! ¿Lo saben los demás?-preguntó.
-Creo que no, intenté llamar a Artemisa- puso una mueca al proncunciar su nombre, ya que no tenía muy buena relación con esa cazadora, porque siempre conseguía sacarlo de quicio- pero estaba "No disponible", no me lo ha cogido..
-Bueno yo me encargó de la demás gente- murmuró- cuidala Zarek.
-Lo haré, no me moveré de aquí....- y colgó la llamada.

***

Dolor...

Algo que quema. Un fuego. Había fuego a su alrededor. No sentía nada, solo un vacío demasiado aterrador. Estaba demasiado oscuro.

Observó todo a su alrededor y no había nada. Bueno... ¡si! Había una luz. ¿Estaría muerta?

Ella no se movía de su lugar, pero la luz se estaba acercando, no ella hacía la luz, si no al contrario. Era como si la estuviera persiguiendo.

había na puerta.

-Entra Danger, no tengas miedo- susurró una voz.
-Estoy muerta?- preguntó y por una vez en su vida, tenía miedo.
-Todavía no...-¿como que todavía no?¿Iba a morir?¿era eso?- Pasa, no te quedes ahí.
-¿Quien eres?- preguntó.

El ser misteriosos se mantuvo en silencio y le indicó que entrara. Ella le siguió con pasos indecisos.

En realidad no había conseguido ver el rostro de aquel hombre, porque se mantenía oculto, era como si la luz solo la iluminara a ella y el estuviera envuelto en oscuridad. Pero todo cambió cuando traspasó la puerta.

Una playa enorme se abría paso ante sus ojos, dejándola maravillada con la belleza que había allí. Además. Había luz. Había sol y no se estaba quemando. Aunque claro, si estaba muerta...¿sería ya una sombra?

-Tranquila, no eres una sombra, y como ya te he dicho, no estás muerta por ahora. Tu momento todavía no ha llegado, pero has estado a punto.

Mel seguía preguntandose quien cojones era aquel tipo. Al cual ahora si podía ver y era... ¡Increible! Estaba como un tren.

-Gracias por el cumplido-se sonrojó. Debería controlar sus pensamientos ya que aquel hombre parecía poder saber lo que pensaba.- Soy Savitar, el jefe del omegrion de los Were hunter.
-¿Del omegrion? ¿y que tienes que ver tu con migo, que soy una Dark Hunter? -preguntó curiosa.
-Ash es mi colega y bueno, yo tengo ciertos dotes con el tema del destino y el no quería perder a una cazadora tan buena como tú. Que aunque eres bastante sádica- sonrió y Mel le devolvió la sonrisa- Eres buena y tan necesaria como todos los demás Dark hunters y más en estos tiempos tan díficiles, en el que los Daimons estan ganando un escalafón demasiado elevado en esta batalla. Y no podemos permitirlo.
-Y a donde quieres llegar con todo esto?
-Cada uno de vosotros, Dark Hunters, teneís un papel que hacer en esta batalla y cada uno ireis descubriendo poco a poco el que hacer. Te he traído aquí aprovechando que estás en un estado de insconsciencia, y que estas medio muerta, para que mentir. Pero te curarás. Lentamente pero lo harás. Y en definitiva mi mensaje para tí, es que debes decir a tus compañeros, que cada uno tiene su propia misión en esta guerra.
-¿Y que más?- preguntó, ya que tanto misterio la estaba poniendo de los nervios.
-Y que debereís descubrirlos vosotros mismo, que tanto Ash como yo, estamos seguros que lo descubrireis.
-¿Y para decirme eso tanto royo?- dijo con el ceño fruncido y cruzada de brazos.- Porque no te has explicado nada Savitar.
-Es lo que hay, lo tomas o lo dejas- pues tendría que tomarlo, aunque le parecía una perdida de tiempo. No lo es, y algun día lo descubrirás el porque. Ahora yo me voy a surfear y tu a seguir inconsciente bonita.- Se puso sus gafas, cambió sus ropas por un traje de baño estampado, dejando desnudo su torso y se marchó hacía las olas y Mel se vio arrastrada de nuevo hacia la oscuridad.

***

Dos días...

Zarek llevaba ya dos días sin dormir vigilando a Danger, que no se había movido ni pizca. Casi ni respiraba pero al menos las quemaduras estaban cicatrizando. Kaede, Lau, Fletcher y Mel, habían venido a visitarla en cuanto podían y su primera reacción fue de shock al verla en ese estado con el cuerpo tan quemado y tan inmovil, pero cuando al poco rato Zarek las llamó diciendo que parecía que comenzaba a cicatrizar, se tranquilizaron. Por otro lado, Artemisa, seguía sin aparecer y nadie sabía nada y eso era cada vez más extraño.

Las cosas se complicaban por momentos. Entre la maldita droga. Artemisa desaparecida y Dangermel inconsciente ya por dos días, Zarek estaba agotado mental y fisicamente y realmente seguía temiendo por la vida de Mel y no sabía por que, pero se sentía muy triste por ello. Sentía algo en su interior que jamás había sentido y eso lo confundía ya que el y ella solo eran amigos ¿verdad?

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