-Historias Dark Hunter- Capitulo 46 Por Briseida

sábado, julio 23, 2011

- Dioses que es lo que me a pasado ahí adentro?- Briseida negó. Por su mente pasaban imágenes borrosas, imágenes que no comprendía y se iban y venían como los faros de un coche cuando te alumbra por unos instantes y luego la luz desaparece sin más
Se apretó los ojos tratando de organizar su mente, aunque claro, no era fácil, había entrado en un refugio neutro con toda buena intención y el resultado era que un cazador oscuro tenía una de sus armas clavada en el pecho. Para colmo uno que le era extrañamente familiar y no sabía porque.

-Desde luego Briseida tu sí que sabes como hacer amigos Umm?- Jaden estaba apoyado en la pared de enfrente, tenía una ramita de espina que mordía distraídamente y sabía que en aquella posición lo único que no ocultaba la sombra era su rostro.
Tenia una sonrisa de diversión que no llegaba a sus ojos, todavía le molestaba el hecho de haber perdido, pero por nada del mundo pensaba mostrárselo a esa cazadora de ojos azules, que se había convertido en los últimos tiempos en su entretenimiento casi sin quererlo...

- Tienes visita cazadora- Jaden hizo su silueta invisible y se quedó donde estaba observando como tres Deimons reían y pasaban por el oscuro callejón de largo, buscando una victima débil a la que poder atacar. Miró a Briseida que aún seguía ensimismada y con el ceño zurcido tratando de arreglar lo que había pasado en su mente, por eso mismo decidió interceder y mientras pasaban los rubitos con ínfulas de actores volcó un cubo de basura que calló a los pies de entre medias de los tres.
Los daimons miraron el cubo y uno maldijo.-Joder!! Mis mocasines de Mochino que asco!- El daimon que era el mas alto de los tres sacudía el pie tratando que, un trozo de lo que parecía una hoja de lechuga se desprendiera de su zapato.
Los otros dos se quedaron mirando al interior del callejón y Jaden amplio su sonrisa pues vio como los rostros de los daimons cambiaban por fases, primero incertidumbre, segundo, asombro, asombro de que una mujer como esa, se les pusiera en bandeja en un lugar como aquel y tercero la sonrisa lasciva que termino por formárseles al pensar en todo lo que iban hacerle en aquel lugar. Vio como le daban un codazo al del zapato y cuando este miro y termino por relamerse dio un paso hacia delante.

- Vaya, vaya ¿pero que tenemos aquí?- Briseida termino por levantar la vista y puso cara de fastidio mientras se levanta poco a poco. Los otros dos deimons iban por los costados para que en caso de quisiera huir no pudiese. Mierda había bajado la guardia y ahora tenia a tres deimons acorralándola en el peor lugar de todos, miro hacia el lado donde se encontraba Jaden – ¿No piensas ayudarme? – Apretó los labios cuando vio el gesto tranquilo y negativo de Jaden que contemplaba el espectáculo de forma calculadora. – Aunque siempre puedes darme algo a cambio – Le dijo mentalmente Jaden.

- ¿Sabes?.. eres un capullo- Esa pequeña distracción hizo que uno de los daimons la rodease y terminase por cogerla por el cuello el más alto de los tres, los otros dos se acercaban con cara de depredadores con ganas de hincar el diente.

El deimon pego su cara a la de Briseida e inhalo con fuerza – Me encanta como hueles zo***** voy a ser el primero en hincarte el diente - El deimon apretó su presa y se apoyo en la pared arrastrándola con el. – ¿Alguna petición antes de morir?- Termino la frase pasándole la lengua por el rostro y forzó más la presa, con la intención de proporcionar daño adicional.
- Pues ahora que lo dices sí, tengo una- Fijo su mirada azul en uno de los daimons que tenía delante, parpadeo y le dedicó una mirada de lo más sexual recorriéndole de arriba abajo. – Me gustaría…… que no me mancharais el traje, panda de cenutrios!!- Seguidamente lanzó una patada al entupido que la miraba embobado y lo lanzo a barios metros, hacia la otra pared del callejón. El mismo impulso de la patada hace que retroceda por la fuerza y golpee contra la pared al daimon que la tiene cogida por la espalda aturdiéndolo por el golpe. Con rapidez le da un pisotón con el que se escucha crujir algunos huesecillos y a continuación el grito del deimon llenó el callejón. – Hija de perra!!... ahora veras lo que es bueno – El tercero fue con una especie de navaja, dispuesto a hundírsela en lo más profundo del corazón. Con tan buena fortuna que gracias al pisotón y con un movimiento lateral deshace la presa con que la tenía agarrada. Al quitarse al deimon, su compañero confiado en que iba hacerle un gran favor le apuñala sin querer en pleno pecho. La sorpresa se refleja tanto en el atacante como en el atacado, que comienza a pulverizarse gracias a la apuñalamiento.

Seguidamente cerró el puño con fuerza y lo descargó sobre la cara del daimon que aún estaba perplejo por la muerte de su compañero... Ve como cae y sacude la mano un par de veces. – Mierda, joder, me has roto una uña! - se mira la mano con desconcierto y con un movimiento rápido Extiende la pierna hacia abajo en una patada perfecta que va dirigida justo al pecho del deimon que está en el suelo gracias al puñetazo, clava el talón donde lleva una hoja oculta y termina por perforar el pecho del individuo que comienza a deshacerse en cenizas.

El último, que a conseguido salir de entre los cubos de basura, se queda mirándola y en un acto de intimidación corre furioso mostrando los dientes y gruñendo de tal manera que retumba en las paredes.
Briseida niega colocándose mientras se agacha la solapa de la chaqueta... – insensato- Coge la navaja y la lanza con precisión al pecho del hombre... – Cuanto hecho de menos a los guerreros spatí-
Termina por girarse hacia la zona en sombras donde Jaden miraba con cierto regocijo – No he tenido ni que utilizar mis poderes, como esté sea el peligro de esta ciudad, voy a empezar a pensar que los cazadores de esta zona necesitan una temporadita en España-

- Acheron te está buscando Briseida, hay algunas cosas que debes saber, y es mejor que…- Le costaba decir todo eso, pero tarde o temprano iba a enterarse, lastima que no fuera más tarde. – las sepas ya... Vamos a casa de Melo, creo que vas a tener que pedirle disculpas a alguien.
Briseida lo miró con una deja arqueada como si con eso contestase a eso de pedir disculpas, pero comenzó andar a la par que el dejando el callejón atrás.

- Por cierto... ¿Quién es Melo?-

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