-Historias Dark Hunter- Capitulo 49 Por Laucrep

sábado, julio 23, 2011

De pronto hubo un fogonazo en su mente.
Daimons, Melo sangraba mucho, estaba herida, Kyrian inconsciente, Mel junto a ellos.

¿Joder porque siempre tendrían que acabar heridas las personas que le importaban? Tuvo que reaccionar rápido, quería cambiar las cosas. Hoy no sucedería así, se dijo para sus adentros.

Lau, ¿Qué pasa?-gritó Melo, sacándola de sus pensamientos.

-Vienen a por nosotros. Los he visto

-¿Quiénes?-Dijo Melo

-Daimons- Salió como alma que lleva al diablo, del coche para dirigirse a la parte de atrás- Por lo que más quieras, no dejes que te hagan daño- Estaba aterrada por las heridas que había visto en el cuerpo de Melo.

-¿Me has visto herida?

-Créeme, no te gustaría saber cómo te he visto.

Se dio la vuelta y vio a dos Daimons que se acercaban hasta ellos, corrió hacia dentro del callejón para que se alejaran del coche, tenía que darle tiempo a Melo para que sacara a Kyrian de ese sitio y para que ella se pusiera a salvo.

- Venir aquí gili-pollas que tengo ganas de patear unos cuantos culitos hoy. – Les grite, sabía que unos cuantos insultos llamarían su atención. Mientras les daba la espalda corriendo hacia el callejón también me baje un poco el escote. Si, eso llamaría mucho su atención. Me acorde que Mel me contó que lo hizo una vez con un Daimon y le fue de maravilla, y tenía razón vinieron babeando, pero ahora en lugar de dos había 6.

- No está nada mal Cazadora, pero..¿Piensas que esto salvará a tus amigos?

Y de pronto empezó la pelea..Dos daimons se abalanzaron contra ella, cogió del brazo a uno, se lo retorció y le dio un codazo en la garganta, momento en el que aprovecho para clavarle su propio puñal.

Uno callo a su espalda y la agarro con fuerza, mientras otro se preparaba con un puñal delante de ella. Le dio una patada al que tenía delante haciendo que se le callera el puñal cogió uno de sus sables como pudo y se lo clavo ,se desintegro al instante.

Corrió marcha atrás con el daimon pegado a su espalda para estamparlo con todas sus fuerzas en la pared, cuando la hubo soltado le pego un puñetazo en la cara y le corto la cabeza con su sable.

Justo cuando se dio la vuelta otro daimon se tiraba contra ella, acciono la hoja retráctil que tenía en su bota y le asesto una patada en el estomago, haciendo que se desintegrara.

Notaba que estaba perdiendo fuerzas, aunque eso no era posible, Melo ya tendría que estar lejos de aquí pensó.
Cuando alzo la vista vio que había unos cuantos Daimons más a la entrada del callejón y que retenían a…. ¿Melo?, y esa que veía era ¿Mel?.

Cuando intento acercarse a ellas, otros daimons surgieron a su lado y le cortaron el paso. Le soltó un puñetazo a uno en la mandíbula, acto seguido noto como el otro le hacia un corte en el estomago con un puñal, se retorció de dolor por dentro pero necesitaba llegar hasta las chicas.

Antes de recuperarse del dolor los daimons desaparecieron, ella corrió con todas sus fuerzas hacia donde estaba Melo. La estampa había cambiado ya no estaba Mel, en cambio estaba Kyrian.

Las lagrimas caían por sus ojos, no por su propio dolor, si no por el dolor de ver a Melo así otra vez, pero claro una cosa era verla en su cabeza y otra tenerla delante de sus narices medio muriéndose.

¿Qué ha pasado?- dije articulando las palabras como pude.

Dangermel- Djo Kyrian.

No podía creer lo que Kyrian había dicho, no podía ser cierto, penso, por que iba hacer Mel eso, si lo hubiera hecho ella también estaría así de herida.

Cogieron el coche a toda prisa. Tenía un miedo terrible en su interior, nunca había visto a un compañero con unas heridas así. Y sabía por los ojos de Kyrian que también tenía miedo, miedo por perder a Melo.
Llegaron a casa de Melo. Paolo ya estaba preparado para curarla. Parece que ya iba a mejor, las heridas comenzaban a cerrarse, y aunque no estaba consciente ya estaba cogiendo un poco de color.

- Kyrian si no te importa me voy a ir a descansar, hoy han pasado muchas cosas y estoy que no me tengo en pie.- Dije con voz cansada. No se habían dado cuenta pero llevaba una herida un poco fea en el estomago y aún dolía un poco.
- Claro, todos tenemos que descansar. Muchas gracias por todo Lau, hablamos mañana.
- Cuídala Kyrian.- Le di un beso en la mejilla y me fui.

Ya quedaba poco para el amanecer, se dio toda la prisa que pudo en llegar al Santuario donde había dejado aparcada su nueva adquisición, dejando a Melo y Kyrian en su casa, recuperándose.

Cuando llego, avisto su moto en el parking del Santuario. Se subió en su nueva moto y arrancó cuando sintió el aire en su cuerpo se sentía libre, tenía ganas de correr y olvidarse de todos los problemas que había a su alrededor, aunque fuera imposible. Si todo esto pasaba pronto le encantaría irse se viaje a un lugar con playa..pero no playas normales si no unas paradisiacas..aunque solo las podría disfrutar de noche, le encantaba sentir el agua del mar mientras se bañaba desnuda.. y no le importaría hacerlo junto a Etienne..

Conducía de forma temeraria por las calles de Nueva Orleans, cuando de repente a lo lejos en la carretera vio una figura blanca que no se movía, cuando estuvo cerca paró la moto completamente anonadada por lo que estaba viendo, era una mujer guapísima, alta, esbelta, morena con el pelo ondulado, con una tez de porcelana..aparentaba unos 30 años e incluso menos…era…era su madre..La furia y el dolor se agitaban dentro de su ser, no podía ser real lo que estaba viendo, llevaban más de un siglo sin verse, y mucho más sin tener a una madre a su lado. Aun recordaba como la rechazo haciéndola pasar por una sirvienta, demostrándole lo poco que la quería, y alejándola de su lado cuando no sabía nada de la vida.

- No puede ser, esto no es cierto..- Dije gritando.- ¿Que co.ño haces aquí?

- Hola Laucrep yo también me alegro de verte hija mía.- Dijo con voz burlona

- No te atrevas a llamarme eso.. ¿Qué se te ha perdido aqui?

- Quería ver cómo te iba la vida, aunque ya veo que sigues igual de hermosa de siempre.

- No te andes con tonterías, ¿qué quieres?- A esas alturas de la noche no tenia ganas de tonterias.

- Solo quería avisarte de que se rumorea entre los dioses que quieren derrotar al
dios Atlante ese que tenéis por jefe, y están consiguiendo un buen ejército entre los que están algunos dioses, es bastante difícil que ganéis, pero aunque son dioses tienen sus puntos débiles, así que encontrarlos y podréis tener un rayo de esperanza. Su plan es debilitar a los Cazadores Oscuros y luego atacar al Atlante.

No entendía que hacia aquí, ¿acaso le estaba ayudando? No esa palabra no estaba en su vocabulario, más bien se dedicaba a mentir y a echar a la gente a patadas..

- ¿Qué pretendes? De repente te ha salido la vida maternal que no has tenido nunca, ¿intentas ayudarnos?- No daba crédito a lo que estaba oyendo, ¿la intentaba ayudar? No
seguro que sería otra de sus trampas.

- ¿Por qué te iba a engañar?

- Porque te aburres en casa y no tienes ninguna marioneta que manejar, yo que se porque¡¡¡¿ Y si esto es verdad no te traería consecuencias el que me lo estés contando?

- Yo me cuido bien las espaldas no te preocupes.- No si no lo hago, pensé para mis adentros- Ya me estoy hartando de estar en este plano.. he venido a prevenirte, puedes hacer con esta información lo que quieras. Por cierto cuídate.Nos veremos pronto.

- Espero que no-Mascullé

De pronto Hera desapareció y Lau se quedó sola en la calle con una profunda confusión en su interior, lo único que la hizo despertar de su asombro fue el teléfono móvil avisándola de que quedaba media hora para el amanecer, de modo que cogió la moto y se dirigió al apartamento de Etienne.

Cuando entró encontró a Etienne sentado en el sofá del balcón, la poca luz que había le reflejaba en el perfecto rostro que tenía. Cuando se dio cuenta de su presencia se volvió para mirarla con unos ojos arrebatadores que conseguían derretirla por completo. Había algo en el que la atraía sin remedio, y no sabía que tan grande era esa parte..

- ¿Que tal pequeña?¿ Estas herida?- dijo mientras se levantaba corriendo y venia hacia donde estaba.

Miro su camiseta y estaba toda manchada de sangre. No toda era suya pero gran parte era de la herida que aún tenía abierta en el estomago.

- No te preocupes no es nada, yo no me he llevado la peor parte- Le dije mientras me levantaba la camiseta-Bueno..otra noche que no ha dejado de sorprenderme..si te contara, he visto hasta a mi madre que lleva desaparecida de mi vida desde hace un siglo por lo menos.. Esa ha sido la parte más divertida o bueno también está la parte de que casi matan a Kyrian y después a Melo..¿Sigo?- dije mientras me volvían a caer las lagrimas.

- ¿Tú madre?-dijo sorprendido.

- Si , pero no quiero hablar de eso ahora.

- Como quieras, pero que sepas que estoy dispuesto a escucharte. ¿Y qué les ha pasado a Melo y a Kyrian?

Le contó todo lo que había sucedido esa larga y horrible noche, y él hizo lo mismo. Para cuando hubieron acabado ya era de día, se dieron una ducha juntos y Etienne curó las heridas que Lau tenía en el cuerpo. A esas alturas de la noche estaban los dos exhaustos y a pesar de que los dos ardían en deseos de estar juntos cayeron en la cama rendidos hasta la noche siguiente…

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