-Historias Dark Hunter- Capitulo 52 Por DangerMel

viernes, julio 29, 2011

¿Como salir del embrollo en el que se había metido? No podía. No podía hacerlo, estaba metida hasta las trancas. Lo había demostrado atacando a los suyos, a sus amigas, a su hermana del alma y para colmo se había acostado con Tegan, sintiendo que estaba traicionando a Zarek. Aquello era un real mierda. Se sentía sucia. Ni un millón de duchas conseguirían sacar toda la suciedad que ella tenía encima.
Su cuerpo era el juguete de un Daimon, un daimon que se había vinculado mediante la sangre con ella y que era su antiguo marido el mismo que la había matado. Una ecuación perfecta para querer mandarlo todo al a mierda.

-Mañana hay un Eclipse- murmuró Tegan entrando por la puerta.
-¿y a mi que me importa eso?
-Nada. Era solo para informarte.
-¿Quieres un pin?- lo vaciló.

Tegan la ignoró y se fue por donde había venido.

Se sentía completamente sola allí. No hablaba con nadie, todos la miraban como si fuera comida, como si en cualquier momento cambiara de nuevo de bando y comenzara a atacar a los Daimons que allí había y la verdad era que ganas no le faltaban. Cada paso que daba por los pasillos de Kalosis y se encontraba con algún monstruo de aquellos, sus instintos asesinos se disparaban y la guerrera que llevaba dentro luchaba por salir y reventarles los testículos a cada uno de ellos.

Se levantó de la cama y caminó por la pequeña habitación en la que se encontraba. Aunque, habitación era un nombre demasiado acojedor para definirla. Mas bien era una celda. Pintada de un color marron que parecía mierda, con unas lámparas que en vez de alumbrar le daban aspecto tétrico al lugar, un pequeño armario donde estaba su “ropa nueva”, cortesía de Tegan y un pequeño sillón donde se suponía que era para relajarse pero que a ella le daba hasta asco sentarse de lo destrozado que estaba. Lo único que había en buenas condiciones era la cama. Una preciosa cama con dosel de matrimonio y colchas rojas. Justo de su estilo. Pero tampoco es que la utilizara demasiado.

Desde que estaba allí casi no dormía, se pasaba las noches en vela, y las que se tumbaba era porque el acosador de Tegan venía a dar por culo, tumbandose a su lado y forzandola a que le diera atenciones. No sabía cuantas veces la había forzado en lo que llevaba allí, había perdido la cuenta y lo peor era que ese mamonazo conseguía hacerla gritar de placer, y la cara de regodeo de él la hacía sentir como una maldita pu-ta de calle.

-Nos vamos- Tegan entró de nuevo, vestido con la ropa de “batalla”, pantalones tejanos y camisa negra que enmarcaba sus músculos, y se acercó a ella y la arrastró literalmente fuera de la cama.
-Ten más cuidado joder!- gritó indignada- al menos deja que me vista, capullo
-¡Rápido!

Danger se vistió con su ropa habitual para la caza de daimons, solo que ahora se había transformado en la caza de Dark Hunters. Las lágrimas amenazaban con salir de nuevo por culpa de sus pensamientos. Los desechó inmediatamente y se armó de valor. Debía centrarse en su cometido, que era el que no le pasara a sus compañeros lo mismo que a ella, pero… ¿estaba actuando bien? Ella creía que no. Pero ya no podía hacer otra cosa, necesitaba a Tegan, necesitaba su sangre. Aunque también podía atacar a humanos, pero jamás se lo perdonaría, se suponía que los Cazadores existían para proteger a la humanidad, no para ir chupando la sangre del primero que pillara por la calle hasta dejarlo seco.

Descendieron desde Kalosis hasta Nueva Orleans traspasando un Bolt-Hole junto con algunos Daimons. Estos se separaron y Tegan y Dangermel fueron por su lado. Ella no tenía ni idea de a donde iba. Estaban muy cerca del santuario.

-¿Qué hacemos aquí?- preguntó.
-¡Sorpresa, Sorpresa!- se burló- Te toca entrar ahí con tus amigos.

Danger se quedó pálida de repente al escuchar eso de los labios de Tegan.

-Co…¿como?
-Muy fácil. Caminas con tus hermosas piernas hacia adentro, moviendo tu precioso culito y te plantas en el local como una turista más. ¡Facil! ¿Verdad?
-No pienso hacerlo.
-¿De verdad? Desiderius estará encantado de poseer a tu Melo, se lo pasaría bien- golpe bajo.

Dangermel obedeció como un borrego y con paso trémulo se encaminó a la entrada del local, donde Dev controlaba la entrada.

-¿Danger?- dijo este con el ceño fruncido.- ¿Qué mierda haces tú aquí?

Mel se alisó una arruga inexistente de su corpiño de cuero y se armó de valor para hablar con normalidad. Tenía que ser una buena actriz.

-¿Qué pasa Dev? ¿No puedo venir a tomar algo como una más?
-Mientras no la líes Mel, podrás entrar. Pero te advierto. Ya no eres bienvenida aquí, y tanto los Were como lo Hunters estamos de acuerdo en ello.
-Oh ¿de verdad? Me encantan los piropos que me estás hechando Oso.- fingió indiferencia hasta que entró al local. Una vez allí respiro profundamente intentando coger aire.
Sentía como que se ahogaba con las palabras que le había dicho el oso. Era una traidora, lo era y encima estaba entrando en el territorio donde sus amigos estabas. Una mascara de dolor la envolvía completamente, dejándola débil.

Fue esquivando los cuerpos de la gente que bailaba ajena a lo que la noche deparaba hacia la barra. Pidió su copa a Aimee, que flipó al verla y le sirvió a regañadientes, no sin antes llamarla “zorr-a” descaradamente.

¡Genial!

Se bebió de un trago el TGV que había pedido y observó al a gente que había a su alrededor. Por ahora su poder no había menguado, así que no había Hunters en la costa.

-¿Mel?- la voz de Melo le hizo girarse de golpe.-No deberías estar aquí- dijo seriamente- ya no eres bienvenida en el local…
-Melo…menos mal que estás bien- susurró. No quería que si allí hubiera algún Daimon la escuchara hablar con su amiga.
-Porque estás haciendo esto Mel? No lo entiendo. Ahora eres nuestra enemiga yo…yo no quiero eso. Te quieren matar Mel, como aparezca algún hunter por aquí te matará y Kyrian está a punto de llegar. No quiero que te pase nada… yo podría decirles….
-No hablar Melo- la cortó- tu no puedes decir nada. Si quieren matarme, que lo hagan. La verdad me haría un gran favor. – Puso una mueca- Yo no quiero hacer esto, pero no tengo otra opción.- Las lagrimas luchaban por derramarse de sus ojos, pero debía mantener la compostura.
-Mel no arriesgues tu vida así. No te jorobes por todos nosotros. Lucharemos como llevamos haciendo desde hace siglos, no te eches tu a perder.
-Es demasiado tarde Melo. Estoy vinculada a Tegan…
-¿Tegan?- a Melo casi se le salen los ojos de las órbitas al oír ese nombre.- ¿el mismo que te mató y tu después asesinaste?- asintió.
-Ahora es un Daimon…
-Hijo de…
-¡Melo!- Kyrian interrumpió la conversación gritando a su chica- aléjate de la traidora.
“Vete Mel, yo lo tranquilizo” le dijo mentalmente.
“No Melo. Por favor, no le digas la verdad. Solo tú lo sabrás, no puedo arriesgarme. Prefiero que me odiéis a que intentéis salvarme”

Se alejó rápidamente de su amiga y salió a empujones de El santuario. Kyrian la perseguía como alma que lleva al diablo y Dev que estaba en la puerta y la vio salir corriendo se unió.

Tegan miraba la escena divertido. No podía evitar sentirse orgulloso de su hazaña de mantener a la cazadora comiendo de su mano.

Mel corrió hacia donde estaba Tegan y el muy cabrón abrió un bolt-hole y desapareció con una sonrisa.

-Hijo de ****- gruñó a la calle vacía.

Oyó pasos a sus espaldas y echó a correr de nuevo. Debía dejar a Dev y Kyrian atrás y huir de allí. Corrió por varias calles, sin tener un rumbo fijo, corriendo como las balas intentando esquivar a sus compañeros. Chocó contra algo y se tocó su cara dolorida.

-joder!
-¿Mel?- esa voz. Zarek.
-¡Ahí está! ¡Dispara Kyrian!- gritó Dev.

Lo siguiente pasó demasiado deprisa. Zarek con mirada de no entender nada tenía sus ojos fijos en Danger, que lo miraba a su vez con un dolor inigualable que estaba carcomiendo todo su ser, y Kyrian y Dev estaban en la esquina de la calle, Kyrian con una pistola en sus manos apuntando hacia ella. Pero Mel estaba tan ensimismada mirando a Zarek, que no vio venir la bala que atravesó su pecho.

-¡Joder!- gruñó y otro disparo le atravesó, esta vez en la pierna, haciéndola flojear y caer al suelo.
-Kyrian para ya! –gritó Zarek furioso- ¿Qué **** te pasa? ¡Es Danger!
-Es nuestra enemiga ahora Zarek. Me da igual lo que tú pienses.

Un bolt-hole se abrió paso dejando salir de allí a Tegan, que se acercó con rapidez donde Danger estaba semi inconsciente por el dolor y se la llevó con él. Dejando al oso y a los dos hunters con dos palmos de narices.

-Tendría que haberla matado. ¿Ves como está con ellos? ¿Todavía tienes dudas Z? Porque yo no, y lucharé contra quien tenga que luchar para mantenernos a salvo.

Zarek no dijo nada. Todavía tenía la imagen de Mel traspasando ese Bolt-hole con un Daimon. ¡Maldita sea!

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