-Historias Dark Hunter- Capitulo 54 Por melo3m

viernes, julio 29, 2011

Se encontraba en un salón de mármol y oro, sus heridas habían desaparecido y llevaba un peplo completamente blanco. Se sobresaltó al notar una presencia cerca, y al ver de quien se trataba, inmediatamente bajo la mirada al suelo y mantuvo sus manos entrelazadas en su regazo

-No te preocupes nena, soy yo el que se salta lar normas trayéndote aquí- El hombre tenia una apariencia imponente que de una forma increíblemente extraña se combinaba con un rostro afable de barbas blancas y ojos azul oscuro, y un cuerpo que bien podría estar formado por 2 armarios empotrados

-¿Qué hago en tu templo?-Melo frunció el ceño

-¿Qué pasa? ¿No tengo derecho a ver a mi nieta?- Zeus se acercó y la estrechó entre sus brazos y Melo correspondió a su abrazo

-Llevaba mucho sin saber de ti-dijo ella pesarosa

-Verás, las cosas en el Olimpo últimamente no están como para tirar cohetes. Siento lo que te ha pasado con Dangermel

-¿He muerto?

-Obviamente no, nena- siempre la había llamado así cariñosamente, al igual que su padre, al igual que… Kyrian- Deberías saber que entre ser una sombra y estar en el olimpo hay una gran diferencia- Melo sonrió con el tono reprobatorio de su abuelo- ¿Qué le habéis hecho a Artemisa que no deja de gritar irritada y meterse con otros dioses?

-¿Qué le pasa?-Melo arqueó una ceja extrañada

-No puedo decírtelo- la cazadora rodó los ojos- Pero te he traído aquí para informarte. Pase lo que pase, recuerda que siempre tendrás mi protección y mi bendición. Haz honor al nombre de tu padre y actúa siempre con la justicia que ha caracterizado a tu familia, y si quieres algo, lucha por ello, tienes la eternidad por delante. Eres mi nieta favorita, y no dejare que nada te pase

-Es un poco tarde para eso, ¿no crees abu?- frotó sus brazos donde Mel la había herido al igual que su marido Doro

-Hay cosas que no puedo detener, no puedo interferir en los destinos así porque si. Lo siento cariño-volvió a abrazarla- Te compensaré con un regalo-el dios sonrió mostrando todos sus dientes- No creo que a Artie le importe, además, estoy harto de que estés siempre en medio de todas las peleas y seas tu la que peor termine. Mucho es que la deje que fueses una de sus cazadoras

-No hace falta que lo jures- Melo arqueo una ceja y empezó a reír- ¿Qué tienes para mi, oh todopoderoso Zeus?

-Digamos que voy a solventar un pequeñito problema que tienes gracias a Artemisa. Ya lo debilite un poco en su día cuando te convirtió, pero me lo agradecerás cuando puedas luchar con todas tus facultades al lado de Kyrian, y el también- le guiñó un ojo cómplice y se acercó a ella de nuevo

-¿Me estas diciendo que no me debilitare estando con otros hunters y ellos tampoco conmigo?- Zeus asintió con una mirada brillosa y una sonrisa arrebatadora- gracias abuelo

-Tu padre estaría muy orgulloso de ti. Cuídate, nena- dejó un beso en su frente y todo volvió a tornarse negro


La cabeza le atronaba, no se podía mover o sus músculos le dolerían como mil demonios. Sentía una respiración acompasada en su cara, con ese irresistible y varonil aroma que la volvía loca. Abrió los ojos ante lo único bueno dentro de todo el dolor que sentía. Kyrian tenía el ceño fruncido y los ojos cerrados, estaba tranquilamente dormido, pero pese a ello, unas profundas ojeras enmarcaban sus ojos. Melo movió su brazo lo poco que las vendas le permitían para tocar su rostro y Kyrian despertó al sentir su tacto.

-Menos mal que despertaste-suspiró- ¿te encuentras bien?

-Mas o menos-ella hizo una mueca al volver el brazo a su posición original. Las heridas habían sido profundas y al estar con Kyrian tardaban más tiempo del normal en cicatrizarse, pese a su poder. Esperaba que con el regalo de su abuelo pudiese estar pronto recuperada

-No me puedo creer que Mel te hiciese esto- al recordar la mirada de Danger, Melo notó como las lágrimas se agolpaban en sus ojos

-Se que algo gordo tiene que pasar, Kyrian, tal vez la estén amenazando, tal vez… ¡no se! No puedo guardarle rencor por lo que me hizo. Mi marido me partió el corazón y me hizo sufrir con su tortura, pero ella fue diferente, pese a ser un golpe bajo, vi que le dolía muchísimo lo que me estaba haciendo- Kyrian la abrazo cuidadosamente

-No soportaría perderte, nena-Melo miro sus ojos con un sentimiento extraño en la boca de su estomago que quería subir y hacerla gritar de felicidad ante sus palabras, tan cargadas de significado y tan teñidas de dolor- Cuando te vi toda cubierta de sangre y desgarrada… Mi mundo se vino abajo

-Sabía que llegarías a tiempo, siempre ha sido así- ella sonrió pero no le llego a los ojos

-No deberías haberme curado, nada de esto habría sucedido

-Sabías que lo haría, no podía verte así

-Eres una completa idiota

-Por eso te encanto- ella sonrió socarrona y ambos se echaron a reír

Kyrian besó dulcemente sus labios con una adoración y admiración fascinantes y ella se dejo llevar por lo que el cazador despertaba en su cuerpo y en todos y cada uno de sus sentidos. En ese momento sonó el timbre.

-Ni se te ocurra moverte de aquí- dejó un beso en su frente

-Estoy manca, no coja. Sabes que soy un culo inquieto y no puedo tirarme el día en la cama

-Mas te vale que no te muevas- advirtió mientras desaparecía por la puerta

Melo rodó los ojos mientras ponía todos sus sentidos en la otra habitación. Escuchó a Briseida, copio el adorno para el pelo de su mesita de noche y se dirigió al comedor.

Tras una advertencia por su parte a la sobrina de Kyrian, la conversación que tuvieron la dejo aturdida. Al parecer lo mas lógico era perseguir y encontrar a Dangermel por encontrarse en el bando enemigo y poder infiltrarse entre el resto sin apenas dificultades, pero ella sabía que había gato encerrado, que había alguna razón por la que Mel no actuaba con normalidad, por la que la había atacado.

Se encontraba con Kyrian en la ducha, que besaba su cuello con cariño mientras limpiaba sus heridas que habían mejorado notablemente en un par de horas.

-Deja de pensar, me estas llenando la cabeza de pajaritos-murmuró Kyrian

-Tengo razón y lo sabes. Si no te gusta lo que ves, no mires en mi cabeza- el levantó la mirada para observar fijamente sus ojos

-Esta bien, haremos un trato. Le daré el beneficio de la duda a Mel, solo por ti, pero que sepas que a pesar de ser una de nosotros, solo por lo que te hizo, sería capaz de acabar con ella por mucho cariño que le tenga. Ahora bien, haremos las cosas a mi manera. Te prometo que no la matare, pero haré lo que sea por atraparla y que confiese lo que la ha hecho actuar así, ¿esta bien?

-Gracias, duro general obstinado-sonrió ella besando sus labios

**

Melo buscaba en su laptop cualquier información acerca del eclipse, iba a ser un día demasiado largo, y habían quedado con las demás para planear las zonas de ataque al elevado número de Daimons que saldrían en busca de las almas humanas durante todo el día. Kyrian había salido para informar a los demás acerca de la nueva situación de alerta con Dangermel y la había obligado a quedarse tranquila buscando información. Ella había aceptado, pero únicamente haciéndole prometer que esa noche le dejaría ir al santuario a informar a las demás de todo lo que había encontrado.

Según las previsiones iba a ser uno de los eclipses más largos de la historia, 10 minutos en su fase total y un cielo completamente negro por la nubosidad. Debía estar al 100% de su capacidad para poder manejar la umbraquinesis con resultados favorables para ella y que no se quedase hecha una patata frita por los escasos rallos de sol que pudiesen afectarles ese día. Las heridas habían sanado prácticamente por completo, lo que demostraba que su abuelo había acertado con su regalo, y Kyrian volvía a encontrarse al tope de sus facultades debido a que no se afectaban el uno al otro en su presencia.

Llego la hora de ir al Santuario, y Kyrian tuvo que salir un momento a regañadientes porque Zarek reclamaba su atención al enterarse de la noticia de Danger y necesitaba que fuese el personalmente quien lo calmase y así evitar la cólera que amenazaba con apoderarse del cazador, por lo que Melo se quedo sola. Lo que no esperaba era encontrarse una cabellera negra y rojiza en la barra.

Se acercó a Dangermel y la previno que los demás la buscaban, pero ella le dio un dato que no pasó desapercibido. Se había vinculado con Tegan. Eso dejaba una vía abierta dentro de su suposición. Antes de que pudiese hacer nada más, Kyrian y Dev salieron tras ella cuando abandonó el santuario. Melo rodó los ojos ante la escenita y salio tras ellos, andando relajadamente, sabía que Mel se les escaparía, por lo que no se iba a esforzar en alcanzarlos si el resultado al fin y al cabo iba a ser el mismo.

Cuando los encontró, vio a Zarek devastado y Kyrian respirando agitadamente. Se giró para encontrarse su mirada

-¿Qué has hecho?-dijo ella mirándole seriamente. De haber podido cruzarse de brazos sin ningún dolor, sin duda lo habría hecho

-Intenté atraparla, pero se escapó-respondió inspirando profundamente

-La ha herido, Melo-murmuró Zarek malhumorado pasando por su lado. Melo arqueó una ceja y miró escéptica a Kyrian- Le disparó en el pecho- Melo abrió los ojos sobresaltada

-Kyrian, el pecho no es un punto demasiado débil como para atraparla. Ella también tiene la marca de la diosa ahí, ¿recuerdas?-lo reprendió

-Estáis locos si pensáis que voy a ir contra ella- Zarek comenzó a alejarse por la calle- No iré contra vosotros, pero me niego a que sufra

Dicho eso, desapareció como alma que lleva el diablo. Melo pasó el resto del camino hacia el santuario sin hablar con Kyrian, mientras el la abrazaba y le pedía disculpas una y otra vez. Se pararon en la puerta y ella lo miró seriamente

-Ya basta, Kyrian. Sabes que me puedo valer yo solita, y las heridas de mis brazos ya están prácticamente curadas. Prometiste atrapar a Mel, en ningún momento hacerle daño. Creo que te estas propasando con todo esto

-Ya te he dicho que lo siento

-Y yo quiero tener al Kyrian de siempre en condiciones para combatir un eclipse como dios manda, no uno sobre protector y desquiciado- se acercó a el y enterró la cabeza en su pecho para que el la estrechase entre sus brazos- Echo de menos tu actitud despreocupada. No me va a pasar nada, confía en mi

-Como vuelva a sucederte algo, prometo que te ataré a mi cama, te encerraré en mi habitación y tiraré la llave por el retrete-sonrió tratando de animarla de nuevo

-Me parece una idea demasiado tentadora, pero tenemos Daimons a los que patearles el culo

Melo volvió a su rostro serio y entro de nuevo al santuario seguida por Kyrian. Se encontró con Jeliel esperándola en una mesa y mientras esta le informaba de sus entrenamientos con Vane, fueron llegando las demás. Melo puso toda la información obtenida acerca del eclipse encima de la mesa, y en esta ocasión fue Kyrian quien dirigió la operación de ataque contra los Daimons

-Briseida, tu iras a la zona norte. ¿Puedo confiar en ti?

-¿Dudas de mis habilidades, tito? ¿O tengo que clavarte otro punzón?-bromeó guiñándole un ojo

-Los Were se encargaran de la zona central, donde esta el santuario. Cualquier problema, este será nuestro punto de reunión- Etienne asintió a la mirada que le dedicó Kyrian

-Jel, aprenderás a golpe de pistón. Te toca la zona este. Vane irá contigo- Jeliel miró a la barra donde Vane le guiñó un ojo. Al parecer estaba atento a toda la conversación

-Lau, zona Sur- ella asintió decidida

-No te preocupes, Kyrian. Tengo caña que darles a esos rubitos-sonrió

-Fletch, espero que estés de lujo, te toca la zona oeste

-Siempre estoy lista para matar Daimons

-¿Y vosotros?-preguntó Briseida. Kyrian miró a Melo y ella bufó, esperando una respuesta por su parte del tipo “tu te quedas en casa” o “yo te protegeré”

-Yo estaré como comodín para la zona que más afluencia tenga, y Melo igual. Si alguien necesita refuerzos, ella es la única que puede luchar con otro hunter sin que ninguno disminuya sus poderes además de la umbraquinesis- Melo sonrió orgullosa por la respuesta del general

-Vamos a patear culos-puso la mano en el centro de la mesa y todas las unieron para levantarlas a la vez. El día siguiente sería excesivamente largo y todos necesitaban descansar.

**

Se encontraba en una zona desierta, a la sombra de un enorme edificio, ocultada en un callejón donde el sol apenas lograba hacer llegar unos ínfimos rallos. Miraba a la gente pasar por la calle ajena a la amenaza que se cernía sobre ellos en menos de 20 minutos. Al ver un grupo de rubios pasar ocultándose en las sombras, salió de su escondite. De pronto, se vio rodeada por varios Daimons y Spathi que la miraban como si fuese un banquete. Se puso en posición de ataque con su Katana e inmediatamente notó una presencia que chocaba contra su espalda

-¿Pensabas que me iba a peder la fiesta?-miró de reojo hacia atrás para encontrarse con su amiga Artie con una sonrisa malvada pero deslumbrante

-Gana la que mas se lleve por delante, como en los viejos tiempos-dijo Melo llevada por la adrenalina

-¡Prepárate para perder, chacha!- Artemisa abrió su espada retráctil y en ese momento, todos los daimons fueron a por las Dark Hunters tratando de conseguir una victoria que con ellas dos unidas, auguraba ser muy poco probable.

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