-Historias Dark Hunter- Capitulo 55 Por laucrep

miércoles, agosto 03, 2011

Las noches anteriores habían pasado a base de matar a Daimons y de tener sexo con Etienne. Le gustaba estar en nueva Orleans a pesar de todo lo que estaba sucediendo, esta era su vida y había elegido enfrentarse al peligro.

Habló con Ash sobre los planes que tenían para él, y tampoco pareció sorprenderle mucho, cada vez estaba más desconcertada, no parecía que tuviera respuestas a lo que deberíamos hacer, en las visiones seguía viendo a sus compañeros muertos, Mel había desaparecido y Artie no parecía estar muy apegada al grupo. Las echaba de menos. Quizás poco a poco estaban consiguiendo debilitar a los Cazadores quehabia en Nueva Orleans para dar el golpe final.

Estaba un poco histérica y obsesionada con sus visiones, llamaba a Talon dos veces por noche para asegurarse que estaba bien, le había asegurado que lo hacía con todos para ver que no les había pasado nada, la visión que tuvo de Talon muerto le había dejado muy mal. Pero no le podía decir nada, solo que tuviera mucho cuidado.

La noche anterior al eclipse fue al Santuario, se dirigió a la barra a pedirse un Vozdka negro, cuando Vane le estaba sirviendo se dio cuenta de que Etienne estaba en una esquina del santuario de pie, junto a una chica morena, bastante alta y guapa.

- ¿Quién es esa?- Le pregunté a Vane.

- Giselle Kans, una Katagaria que ha venido de Seattle. ¿Por que? – Dijo con curiosidad.

- No, solo por curiosidad- Intenté sonar convincente, aunque creo que no lo conseguí.
No sabía porque pero sentía unas ganas locas de ir hacia donde estaban y apartarla de él. Se concentro en su Vodzka intentando no pensar en ellos,. Tenía todo el derecho a conocer a chicas, no tenían nada ni nunca lo podrían tener, se repetía una y otra vez.

Cuando volvió a mirar la tal Giselle estaba acariciando el bazo de Etienne. Si, estaba celosa y no podía evitarlo, quería apartarla de su lado. En ese momento algo, mejor dicho alguien la saco de sus pensamientos.

- Deberías dejarlo tranquilo.- Era la voz de Nicollette, era tajante con sus palabras.

- ¿A qué te refieres?- Dije intentando sonar tranquila, me suponía que a la gran Mama no se le escaparía nada de la vida de sus hijos.

- No te hagas la tonta cazadora, se muy bien que estás viviendo con Etienne en su apartamento. Él está fuera de tu alcance, está prohibido para ti, ¿entiendes?- Si, oído cocina pensé, lo entendía pero eso no significaba que no pudieran disfrutar de unos días
juntos..

- Creo que Etienne ya es mayorcito para saber lo que se hace.

- Yo solo te advierto Cazadora, Etienne tiene que relacionarse con gente de su especie y encontrar a su pareja- Dijo Nicollette resalando esto último.

- ¿Has acabado ya?

- Yo solo quiero lo mejor para mis hijos, espero que lo entiendas, si no me veré obligada a tomar cartas en el asunto y hablaré con quien tenga que hablar.
Y con esto dio media vuelta y desapareció.

- ¿Y yo que soy escoria?- dije entre susurros.

La conversación la dejo bastante afectada, sabia que llevaba razón, por mucho que Etienne le atrajera estaba fuera de su alcance, no había esperanza para ellos. Ella perdió su oportunidad cuando mataron a su prometido y se convirtió en Cazadora , era el camino que había elegido, aunque en esos momentos deseaba que las cosas fueran distintas, deseaba levantarse de la silla e ir directa hacia donde estaba Etienne, cogerlo y darle un beso para que la zorr-a con la que estaba supiera que había algo entre ellos.. A quien quería engañar no tenían futuro.

Etienne se dio cuenta que Lau estaba sentada en la otra punta del Santuario y vio que su madre se marchaba de donde estaba ella. Miró la cara y los ojos de Lau, presentía que su madre no le había dicho nada bueno, tenía el semblante triste y a su vez cabreado.
Comprendió que Lau había visto como Giselle le cogía del brazo y tonteaba con él.

Como decirle que para él Giselle no significaba nada comparado con lo que sentía estando con ella, pero joder¡¡ si lo suyo con Lau no podía llegar a nada más. Vio que Lau le miraba, le sonrió pero en sus ojos podía ver tristeza, en ese momento se levanto de su silla y salió del santuario.

Etienne hizo ademán de seguirla pero Giselle le cogió del brazo, él la miró con cara de incredulidad y se soltó bruscamente de sus manos, para cuando pudo salir por la puerta vio como Lau se marchaba a toda prisa con su moto.

Se limitó a quedarse en la calle sin saber que hacer, mientras que su cuerpo le pedía que fuera tras ella. Lau le volvía loco, tanto como nunca antes lo había hecho otra mujer.

Mientras se debatía en la puerta entre salir corriendo tras ella o dejarla tranquila, vio aparecer a su hermana Aimee.

- Lau se ha ido ¿no?- Pregunto en voz baja. Etienne la miró con cara de asombro,¿ que sabia ella de todo esto?

- No quiero hablar de esto.

- Etienne ya se que no te gusta compartir con nadie nada de tu vida, y lo respeto, solo quería decirte que mama ha estado hablando con Lau, lo he oído todo. Le ha dado una advertencia para que se aleje de ti, sabes de lo que es capaz mama. Lau parece una buena mujer , pero ya sabes que es una Cazadora..

- Lo se joder- dijo lleno de rabia, no soportaba cuando su madre se metía en la vida de la gente y sobre todo en la suya.

Le dio un beso en la mejilla a Aimee y se teletransportó a su apartamento. Miro hacia la cama y vio la maleta Louis Vuitton con la que Lau había venido, estaba llena, había cogido toda su ropa del armario. Ahora se encontraba en la ducha, podía oír como el agua caía por su precioso cuerpo, no lo pudo evitar y tuvo una erección. Se desnudo con su magia y se teletransportó a la ducha.

De pronto sintió una presencia detrás de ella, cuando se giro encontró a Etienne que le pasaba los brazos a los dos lados de la cabeza, atrapándola contra la pared de la ducha.

La miraba con un deseo que le quemaba la piel. Se había dicho para si misma que no volvería a caer pero esto era demasiado, ni podía ni quería decirle que se apartará, solo quería sentirlo muy dentro de ella y que no se fuera nunca.

Todos sus instintos animales cobraron vida cuando la rodeo entre sus brazos. La sensación era exigente, apremiante y no había modo de refrenarla, quería hacerla suya una y otra vez sin importarle nada más.

El deseo se apoderó de ella, lo vio agachar la cabeza hasta que sus bocas quedaron muy cerca entonces lo beso en los labios. Escucho el gruñido animal que Etienne solto y el beso se volvió voraz y apasionado.

Llevo sus manos hasta su centro y la penetró con sus dedos. Sintió como Lau se estremecía bajo sus dedos. Entonces ella le rodeo con sus dedos y comenzó a acariciarlo, el solto otro gruñido. Esa noche él se estaba dedicando a ser él, estaba mostrando su parte animal sin pensar en nada más.

Dejo su entrepierna para rodearle los pechos con sus manos y comenzó a morderle los pezones. Lau se estremecía con cada lametón que Etienne le daba. Cuando este dejo sus pechos subió dándole besos y mordiscos por el cuello, momento que ella aprovecho para impulsarse y subir las piernas alrededor de su cintura, Etienne la cogió con fuerza de sus nalgas, mientras se seguían besando. En ese momento la penetró con una poderosa embestida haciendo que el cuerpo de Lau acabara aplastado entre su cuerpo y la pared. Los dos gimieron al unísono. Ambos ansiaban más y más, tenían un placer insaciable el uno por el otro. Cada una de las embestidas los envolvía en placer, hasta que Lau llego al orgasmo gritando su nombre. Etienne sonrió al escucharlo y siguió hasta que consiguió su propio orgasmo soltó un gruñido mientras estallaba de placer.
Continuaron en esa postura unos minutos más mientras se miraban a los ojos, ahora mismo había paz a su alrededor.

- ¿Te vas a ir?
- ¿Quieres que me vaya?
- Ni de coña, ¿quieres que te lo vuelva a demostrar?- Dijo, dándole una pequeña embestida.
- Si siempre va a ser así tendré que hacer las maletas más a menudo.- Dije riéndome mientras le cogía la cara y le mordía el labio inferior.
- Me encanta hacer el amor contigo.
- Y a mi. Eres genial.

Salieron del baño y fueron hacia el balcón vestidos solo con las toallas. La luz de la
Luna los bañaba con su luz. Lau se sentía llena de vida en ese momento, miró a Etienne que tenia la mirada perdida.

- Esto no va a ser fácil- Le dije mientras me apoyaba en su pecho.
- No, no lo va ser, y más con mi madre por en medio.
- Tu madre es quien menos me preocupa, creo que a mi jefe no le sentará muy bien, luego está el tema de la loca de Artemisa.. y bueno por no olvidar que tengo una madre que está casada con el rey del Olimpo, que por cierto me odia.

Se miraron a los ojos y comenzaron a reírse a carcajadas, no les quedaba otra que tomárselo con filosofía e ir enfrentando los obstáculos a los que se iban a enfrentar.

- Por cierto como vea a la guarrilla esa de antes tocándote, le corto las manos.- dije alejándome hacia la cocina, se me había abierto el apetito.
- Es una amiga, un poco pesada pero una amiga.- dijo desde el balcón.
- Ya..

En realidad no quería volverlos a ver juntos, le entraban unos celos enormes, quería a Etienne solo para ella. Nunca se había sentido tan posesiva con un hombre.

Le encantaba que estuviera celosa, no quería que se sintiera mal, pero si que demostrara sentimientos hacia él.

***

El día del eclipse había llegado, quedaron en el Santuario para repartirse las zonas donde iban a luchar.

Cuando las repartieron salió hacia la zona sur de Nueva Orleans, Melo se había prestado como comodín para ayudar si fuese necesario. Zeus le había otorgado el poder de no debilitarse junto a nosotros, la verdad que me alegraba mucho por ella y Kyrian, y bueno también nos seria de gran ayuda para nosotras.

Se refugió entre las sombras del parque Audubon Park , no era muy difícil encontrar zonas cubiertas por su espesa vegetación, aunque a esas horas se la jugaban. Había gente por todos los lados, se sentía muy extraña por estar a esas horas en la calle, era una vida diferente la gente corría, hacia ejercicio, jugaba con sus amigos, casi llegaba a envidiarlos.

Quedaban apenas 5 minutos para el eclipse cuando vio a un grupo de unos 5 Daimons que iban escondiéndose entre las sombras y observando a la gente que había por esa zona, estaban acercándose hacia una zona menos transitada, por la que iba gente a hacer footing, los siguió con una distancia prudencial. Hasta que el sol empezó a entrar en fase, poco a poco se iba oscureciendo todo.

Los Daimons no tardaron en intentar atacar a un grupo de unos 4 deportistas que estaban absortos en su carrera escuchando música. Los sorprendió por la espalda, no le dio oportunidad ni de que se volviera, le lanzo un puñal por la espalda haciendo así que se diera la vuelta por la sorpresa, lo que aprovecho para clavarle otro por delante.

- Ploff uno menos¡¡- Dijo en voz baja.

Cuando sus compañeros se dieron cuenta se volvieron todos contra ella, intentó apartarse un poco por si pasaba más gente. La lucha fue rápida, en un par de minutos solo quedaba uno en pie, el más resbaladizo que al ver que sus compañeros se habían convertido en polvo intento salir corriendo pero no le dejo oportunidad salió corriendo tras él y lo agarro por la espalda, se cayeron al suelo y el daimon acabo arriba de ella, este intento sacar una pistola que llevaba, lo que hizo que le soltara una mano a Lau, esta le dio un puñetazo en la cara haciendo que retrocediera, saco el sable y se lo clavó.
Fue demasiado fácil para lo que estaba esperando. Comenzó a andar por el parque hasta que escucho unos gritos, que no le gustaron nada, corrió hacia el lugar de donde venían, salió del parque y se digirió a una tranquila zona residencial.

En un callejón vio varios cuerpos entre ellos el de una mujer embarazada. Joder¡¡¡ esos cabrones se iban a enterar. Los sintió a su espalda se giro pero no fue lo suficientemente rápida, le dieron una descarga con una pistola Taser lo que consiguió aturdirla unos segundos, los necesarios para que dos Daimons entre ellos un Spati la inmovilizaran contra la pared…Lo tenía difícil…

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